Alergia e Inmunología
En esta sección vas a encontrar información básica y confiable sobre alergias y enfermedades del sistema inmunológico.
Nuestro objetivo es ayudarte a entender mejor tus síntomas, saber cuándo consultar y qué tipo de estudios o tratamientos pueden indicarse, siempre con la guía de un especialista.
Alergia
Un resfrío suele durar entre 7 y 10 días y puede incluir fiebre o dolor de garganta. Una alergia, en cambio, tiende a repetirse en ciertas épocas del año o ante determinados desencadenantes (polvo, polen, mascotas) y no cursa con fiebre. Si los síntomas se repiten o se prolongan, lo recomendable es una consulta con el especialista.
Depende del tipo de alergia. Algunas, como ciertas alergias alimentarias en la infancia, pueden desaparecer con el tiempo. Otras, como las respiratorias, suelen controlarse muy bien con tratamiento, aunque no siempre desaparecen por completo.
Es una prueba de diagnóstico realizado sobre la piel, en región del antebrazo, que permite identificar diferentes alérgenos. Es indoloro, se sienten pequeños pinchazos superficiales, similar a un cosquilleo.
Los alérgenos son sustancias del medio ambiente generadores de alergia. El principal alérgeno son los ácaros del polvo, que se encuentran en alfombras, cortinas, colchones y almohadas. También están los hongos (moho), el pelo de animales, las cucarachas y el polen.
Es una sustancia del organismo directamente relacionada relacionada con la aparición de alergia. Cuando se libera histamina en el interior del cuerpo se agrandan los vasos sanguíneos y aparecen síntomas de picor y enrojecimiento de la piel en los casos de alergias cutáneas, y de secreción nasal y estornudos en las alergias respiratorias
Si aparece dificultad para respirar, hinchazón en labios/garganta, mareos intensos o caída de la presión, es una emergencia (posible anafilaxia) y hay que buscar atención inmediata.
Inmunología
Las vacunas enseñan al cuerpo a reconocer y defenderse contra bacterias, virus y parásitos. Contienen un elemento inofensivo del agente infeccioso que estimula el sistema inmune para producir anticuerpos contra el micoorganismo que nos puede dañar.
Enfermarse con cierta frecuencia (por ejemplo, resfríos estacionales) suele ser normal. Pero si las infecciones son muy recurrentes, severas o inusuales, puede ser señal de consultar a un inmunólogo para evaluarlo
Es una condición en la que el sistema inmune no funciona con la fortaleza habitual, lo que puede hacer que el cuerpo tenga más dificultad para defenderse de infecciones. Puede ser de nacimiento o adquirida.
Proteger al organismo contra microorganismos y otras sustancias extrañas a nuestro cuerpo, sin atacar nuestros propios órganos o células
Sí, evaluar reacciones o sospechas de alergia a medicamentos es una de las consultas frecuentes dentro de esta especialidad.
La inmunología ha cambiado la cara de la medicina moderna. Gracias a la Inmunología podemos tratar las enfermedades autoinmunes, tener nuevos tratamientos para el Cáncer y producir vacunas más eficaces
